POEMA  XXIX


Si alguien pretende tomar el mundo y cambiarlo
Es improbable que lo consiga.
El mundo pertenece al espíritu,
Por lo tanto no debe ser manipulado.
Quien intenta cambiarlo lo arruina,
Quien pretende conservarlo lo pierde.

Las cosas, ora preceden, ora siguen.
Algunas son como un soplo cálido,
Otras como un viento frío.
En ocasiones parecen fuertes, en ocasiones débiles,
Ora flotan, ora se hunden.

Por eso el sabio evita los extremos.
Rechaza el exceso,
Rechaza la complacencia.